Utilizamos "cookies" de terceros para estadísticas de tráfico, Más información y cambio de configuración
Asadas, las berenjenas siguen teniendo muy pocas calorías

Berenjenas, bajas en calorías y muy presentes en las recetas del mediterráneo. Estos son sus trucos para cocinarlas

La berenjena, apenas tiene calorias por lo que resulta muy ligera, especialmente cuando se asa. Como contrapartida absorbe mucho aceite al freírla. Su punto de amargor se puede contrarestar con un poco de sal. Estos son algunos trucos y curiosidades a la hora de cocinarla.

María Val, Sabormediterraneo.com

Si algo define a las berenjenas es su ligereza y esponjosidad con un punto de amargor. Una vez cocinadas resultan muy cremosas. Esto es debido a que no tienen fibra, -excepto en la piel- a que contienen un elevado porcentaje de agua y apenas tienen calorías. Su problema es que absorben mucho aceite.

Numerosas recetas culinarias aconsejan salarla antes de su cocción para eliminar su amargor, reducir su humedad y para que absorba menos aceite al cocinarla, sin embargo, ello también conlleva desvirtuar su sabor.

Se considera que la berenjena pasó de Africa al sudeste asiático, donde fue domesticada y donde aún se aprecian como condimento las variedades pequeñas y amargas. Los mercaderes árabes la llevaron a España; en Italia se empezó a consumir en el siglo XV y en Francia en el XVIII.

Existen muchas variedades de berenjenas con la piel blanca, rayada, moradas, de gran y pequeño tamaño, de carne muy suaves o intensamente amargas. Su interior es siempre esponjoso, con muchas bolsas de aire diminutas entre las células. Cuando se cocinan, las bolsas de aire se contraen y la carne se vuelve cremosa con una textura muy fina.

Berenjenas: cocina, recetas y curiosidades

La estructura esponjosa de la berenjena tiene como consecuencia, que al cocinarla su volumen mengua. Es decir, encogen. Esto se ve claramente cuando se prepara un pisto con berenjena. Los dados no deben cortarse demasiado pequeños, si se quiere que se aprecien a la vista, porque quedan en poca cosa, especialmente si se les ha retirado la piel. l

En los guisos al horno como la musaka griega, la berenjena mantiene cierta estructura porque va con su piel. Lo mismo sucede con el tumbet mallorquín. o con la caponata, un estofado de berenjenas, donde la berenjena se corta con su piel.

En Oriente, se tiende a utilizar su pulpa. Después de asar las berenjenas a la parrilla, se prepara un puré de berenjenas que se adereza con los sabores de la pasta de sésamo, el zumo de limón y el ajo. A este puré se le llama caviar y también se prepara en la provenza francesa. En la receta de caviar de berenjenas a la provenzal el aderezo es a base de perejil, albahaca, cebolla y tomate.

Cuando las berenjenas se asan a la parrilla, se llevan muy bien con el ajo picado. Cuando prepare una escalivada, tenga presente que la piel debe quedar algo quemada y marcada por el efecto de la parrilla, porque de esta manera la carne de las berenjenas se perfuma con el humo, dándole un punto delicioso.

Las berenjenas una vez hechas, se envuelven en papel de periódico para que mantengan el calor y la piel se desprenda, mostrando una carne suave, cremosa y pálida.

Otra receta que utiliza berenjenas asadas y pimientos, pero totalmente distinta a la escalivada es la sopa fría de berenjenas y yogur. Se trata de una receta griega donde se amalgama lo especiado y lo ácido al llevar, además, limón, cayena y ajo.

Y por último un consejo útil : las berenjenas no se conservan bien en el frigorífico; el daño por enfriamiento interno produce pardeamiento y malos sabores en pocos días.

Para búsquedas dentro del sitio

buscar

Le recomendamos

cocido

Cocidos y potajes a lo largo y ancho de España

Brou menorquín, el cocido autóctono que se sirve en dos vuelcos

Alubias, frijoles, mongetes ...Todas las variedades, su cocina, cómo hervirlas y muchas cosas más ...

Lentejas, gastronomía y propiedades nutricionales

Once restaurantes centenarios, clásicos y castizos para disfrutar del cocido madrileño

Legumbres: platos de invierno saludables y de mucho sustento

Cocinando cardo, una verdura muy apreciada en Aragón, Navarra y Soria

+visto

calcots

Calçots a la barbacoa y tres recetas Skrei, el bacalao fresco del Mar de Noruega que sólo se consume de febrero a abrilNo sólo de parmesano vive la pastaEspaña, paraíso de la genuina trufa negraAlcachofas, qué es mejor para que no ennegrezcan, ¿limón, harina, perejil? Guisantes, la legumbre de huerta más tierna Potaje de bacalao con garbanzos y espinacas Túnez, el reino de los dátilesEl toque crujiente de los frutos secos en las recetas tradicionales y modernas mediterráneasPiñones, espíritu mediterráneo, su gastronomía y algunas recetas La cocina del bacalao y sus platos más representativosPreparando la salsa romesco, típica de Tarragona e imprescindible para los calçotsMerluza a la sidra con almejasRape con gambas y mejillonesSopa de setas (níscalos) con dado de foie y crujiente de sésamo Sin tiempo para la cocina: eche mano de una buena conserva y añada su toque personal