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Platos y alimentos tradicionales del año nuevo judío, entre la tradición y el simbolismo

Zanahorias, calabazas, dátiles, granadas, miel ... junto con el Jalá Agula (pan redondo), el pescado Guefilte o el Farfalaj están presentes en las mesas de las familias judías durante el año nuevo. Y cada uno de ellos, tiene su significado y su simbolismo

Redacción, SaborMediterraneo.com

El sonido del shofar, el instrumento ceremonial en forma de cuerno que aparece en la Torá, marca el inicio Rosh Hashaná, día que conmemora el año nuevo de la comunidad judía.

Así pues, en nuestro 2023, la fiesta del Rosh Hashaná comienza con la puesta de sol del viernes 15 de septiembre y se extiende hasta el día 17. En estos días, los judíos de todo el mundo, ya sean religiosos o seculares, celebran el año nuevo, según el calendario hebreo lunisolar, dando la bienvenida al año 5784.

Platos y alimentos del Rosh Hashaná y su carga simbólica

Rosh Hashaná es una de las festividades más relevantes para los judíos y los platos que se comen durante los dos días tienen una enorme carga simbólica.

platos y alimentos judíos en la celebración del año nuevo judío

Alimentos como las zanahorias, las calabazas, los dátiles, las granadas, la miel o las manzanas están presentes en las mesas de las familias judías durante el año nuevo. Cada uno de ellos tienen un significado muy definido y en su conjunto auguran un fértil y próspero año Nuevo.

El dátil, un dulce muy típico de Israel, representa el deseo de que los enemigos de la persona desaparezcan.

Simbolismo y alimentos sagrados

La granada tiene genéticamente 613 semillas, igual que los 613 preceptos de la Torá.

La zanahoria simboliza el anhelo de realizar más acciones buenas durante el año entrante. Comer calabaza alude al deseo de destruir las malas acciones realizadas el año anterior.

Además de estos ingredientes, que pueden tomarse como aperitivo, existen otros platos tradicionales para celebrar el año nuevo en Israel. A pesar de esto, la tradición se ha amoldado a la actualidad y algunos de estos guisos se han adaptado a la dieta vegetariana o incluso vegana, muy en boga en Tel Aviv.

Los platos que celebran la llegada del nuevo año judío

Manzanas con miel : Este entrante para iniciar el año nuevo judío es sencillo, sabroso y representativo a partes iguales. Basta con untar un gajo de manzana en miel para degustar este entremés que se toma con el fin de desear a los seres queridos que el próximo año sea dulce.


Jalá agula ( pan redondo) : El jalá es un pan con semillas trenzado que se come semanalmente durante la festividad del Shabbat. Se elabora con harina, mantequilla, semillas de amapola, azafrán y sirope de agave.

Pero en la celebración de Rosh Hashaná la tradición es que el pan sea redondo, ya que esta forma representa de manera simbólica el deseo de tener una vida larga y plena. El pan circular también alude a una corona, símbolo de la representación divina.

Pescado Guefilte : Este tiene al pescado blanco como protagonista. Se completa con zanahoria, cebolla y perejil y se puede cocinar o bien al horno o hervido.

El pescado es un elemento clave en esta festividad, ya que también es tradición comer su cabeza o tenerla emplatada en la mesa. Simboliza liderazgo y el afán que durante el nuevo año se realicen buenas acciones.

Farfalaj : Es una pasta de trigo tostada que tanto puede ser un acompañamiento o el ingrediente principal. La receta más sencilla es el farfalaj condimentado con cebolla y caldo de verduras. También puede mezclarse con pollo.

Leicaj :Para el postre, es típico tomar un leicaj de miel. Este dulce se realiza con miel, huevo, azúcar, canela, té y aceite. El resultado es un postre esponjoso, de forma circular como la de una berlina. Como las manzanas con miel, su dulzura simboliza el imperioso deseo de tener un año nuevo ‘dulce’.

Varenikes y knishes : Dos aperitivos habituales en la celebración de Rosh Hashaná, originales de las comunidades judías asquenazíes asentadas en Europa del Este. Los varenikes son una pasta en forma de media luna que se pueden rellenar con cebolla, patata, col, queso o puré de patata. Por su parte, la masa de los knishes es de harina y puré de patatas y se pueden rellenar con col, cebolla, espinacas o nueces, entre otros.

Aunque es costumbre celebrarlo en la casa particular y en familia, hay algunas cenas “en comunidad” que se organizan en varios puntos del país, como es el caso de la cena en la sinagoga internacional de Tel Aviv.

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